viernes, 14 de octubre de 2011

Desde tu infierno

Átame y no me digas como,
llena mis ojos de rabia,
déjame solo con tu mirada,
dame un beso y róbamelo todo.

Destroza mi mundo como ya sabes,
asesina mis noches con tus palabras:
siempre perduran todas las que callas
y aún más las ganas de que hables.

Pero aún mantengo las ganas de que vuelvas
y que sea todo como antes.
de que sean tus brazos quienes me aten
y el deseo sea quien me envuelva.

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